En estos días recibí, de parte de su autor, un artículo que me pareció muy interesante y quisiera compartir con Ustedes
En el 85 % de los proyectos, no se cuenta con el capital necesario para iniciarlo.Este es el común denominador, tanto si se trata del lanzamiento e inauguración de un nuevo negocio o de la ampliación comercial o reforma estructural.
En el sector bancario de la República Argentina son tantos los requisitos entre garantías y capacidad de repago que jamás se cuenta con la suma dineraria en tiempo y forma a la antedicha necesidad. Todo termina con un pedido de constitución sobre la garantía real posible (hipoteca). La minoría de las veces, el empresario consigue una garantía hipotecaria, que obviamente termina casi siempre en una ejecución judicial, contradiciendo en los hechos la filosofía publicitaria de ofrecer un crédito productivo.
Luego del “furcio” en el sector financiero, la opción que sigue, “obliga” a los Empresarios a recurrir a la inversión privada, bajo la figura asociativa, en la mayoría de los casos.
El emprendedor debe, al preparar un plan de inversión, ponerse en el lugar del inversor, antes de presentar su propuesta.
En el hipotético caso que la marca sea conocida en un mercado de crecimiento, para expandirse la mejor opción es salir a buscar un socio de sucursal, un franquiciado (franquicia master) o inversor “ángel” de riesgo.
Esto representa la oportunidad de acceder de un modo simple, ágil y flexible a capitales aplicables a su giro comercial de crecimiento.
En tal sentido, para lograr inversores productivos para ser oferentes de una buena propuesta, es imprescindible que el inversor tenga un análisis preliminar y examine el proyecto respecto a los pasos que se deben seguir:
- Monto total de la inversión solicitada (“seria, definitiva y sin adicionales”).
- Tiempo de amortización del capital invertido.
- Plazo de la relación contractual.
- Transferibilidad de derechos entre las partes y hacia terceros.
- Específicos casos de rescisión.
- Definir claramente y notificar los riesgos.
A fin de obtener el capital deseado, el Emprendedor debe saber cuáles son los aspectos esenciales que el inversor analiza a la hora de decidir su inversión, jamás proponer algo que al contrario él no aceptaría.
Para captar inversores no interesa mucho acercar a las partes en una distancia reciproca, pues no importan las diferencias, lo que sí define es que previamente venzan sus dudas y temores.
La libertad financiera se logra desde una inversión de 300 dólares en adelante, captando una persona por mes y promocionando que a la vez haga lo mismo, al cabo de un tiempo se desmayarán en saber lo que produce su dinero invertido sin trabajar.
Que nadie se sienta derrotado jamás, pues el único fracaso se consigue cuando la persona causante “de ese estado de ánimo” ya asumió el mal resultado como definitivo en su vida y de forma habitual, ligeramente, expresa: he sido engañado.
¡Como exitosos que son en su YO S.A, persistan! Primero porque el fracaso no soporta la persistencia y segundo porque ningún fracaso detuvo jamás a un éxito.
Lo que sí les digo, y con esto termino, son dos cosas más a tener en cuenta: la primera es que no hay un común denominador en cómo captar una inversión, vale decir que siempre tendremos que estudiar herramientas, tecnología, recursos humanos, mercados y presupuestos; la segunda es que Uds. son y serán siempre la solución al problema y pretender algo es meramente estar preparado a recibirlo, clonarlo y multiplicarlo en otros, compartiendo logros e influyendo líderes hasta que éstos hagan lo mismo.
Autor: Daniel Díaz
http://daniel-diaz-master.neurona.com
Muchas gracias.
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